Pre criterios 2020: priorización 2.0

El 1 de abril, se presentaron los Pre criterios Generales de Política Económica del 2020 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los cuales, indican como viene la trayectoria de ingresos y de gastos del gobierno, así como las perspectivas para el resto del año y el siguiente.

En el documento, se destaca que habrá una baja en los ingresos públicos, entendiéndose que las predicciones de crecimiento de la economía mexicana disminuyeron de 1.5% a 2.5% a un rango de 1.1 a 2.1 por ciento del PIB. Son 121 mil 200 millones de pesos menos, estimados en los ingresos presupuestarios, en consecuencia, el gasto programado sufrió un recorte equivalente.

En gran parte, la disminución de las expectativas de crecimiento se debe a menores retribuciones por parte de la industria petrolera, que, aunque tiene precios de sus productos mejores a los esperados, la baja en la producción mexicana de crudo y gas natural, terminará por afectar a los flujos de capital del país. Lo anterior, de la mano de una economía global, que creció moderadamente en 2018 con tensiones comerciales y geopolíticas que provocaron, a su vez,  menor dinamismo en algunas economías avanzadas.

Con el reconocimiento de la obtención de menores ingresos y crecimiento, la SHCP estipuló nuevos recortes al gasto corriente, que en términos generales, representa un 3% de disminución en el monto aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019, tal disminución representa el 4.8% del gasto programable.

Por otro lado, se espera un aumento de 1.3 % para programas prioritarios, de los cuales, solo los programas de pensiones para adultos mayores y jóvenes construyendo el futuro, así como la partida nueva para la guardia nacional, presentan aumentos en términos reales.

Ahora bien, para el 2020, situaciones como la desaceleración del crecimiento del PIB y la producción industrial en los Estados Unidos, impactan ampliamente en la economía mexicana. En este marco macroeconómico, las proyecciones muestran que la inflación descenderá del 3.4% promedio al cierre de este año, a un 3%, empatando a lo estipulado por el Banco de México (Banxico).

Así, la menor inflación, vendrá seguida de unos ligeros recortes en las tasas de interés, ya que, la SHCP indicó que la tasa disminuiría del 8.25% actual al 8% en el transcurso del año. En consecuencia, para el 2020, la tasa de interés se colocará en 7.6 por ciento.

Lo anterior, acompañado del repunte en la producción del sector energético y el incremento de 2 dólares por barril, respecto al precio previsto para el 2019 , auguran un crecimiento ubicado entre 1.4% y 2.4% en el 2020. En cuanto el tipo de cambio, el dólar promedio para el 2019 es de 20.0 a 19.5 pesos y se calcula de forma preliminar, un promedio de 20.0 pesos por dólar para el 2020.

El Sector agropecuario, prioritario y líder en crecimiento pero no tan consentido

En 2018, la producción agropecuaria tuvo un incremento de 2.4%, en los rubros de ganadería, agricultura y servicios relacionados. Esto coloca al sector, en líder en crecimiento, junto al sector de servicios, frente al desempeño de sectores como el petrolero y la construcción, los cuales se mantuvieron débiles la mayor pare del año, y, en contraste con los ligeros crecimientos de las manufacturas y el rubro de la generación y transmisión de energía eléctrica, o el estancamiento de la actividad industrial que presentó un crecimiento real anual del 0.2%.

Aunado al dinamismo del sector agropecuario en el 2018 y a pesar de que la SHCP ha considerado a todos los programas de la Secretaría Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) como prioritarios, el programa presupuestario deseable para el 2020 en este rubro,  refleja aumentos a la orden de la inflación, por lo que en términos reales, se proyectan montos prácticamente iguales.

En este sentido, se conoce que SADER ha marcado como programas estratégicos los de precios de garantía a productos alimentarios básicos, crédito ganadero a la palabra, programa nacional de fertilizantes y producción para el bienestar.

Entonces, los llamados programas sustantivos, como el de fomento a la agricultura, agromercados sociales y sustentables, concurrencia con las entidades federativas, entre otros, corren el riesgo de seguir en el pasmo, frente a las expectativas de los agricultores del norte y noroeste de aumentar los presupuestos dedicados a la agricultura comercial de la forma en que se requiere para el 2020, asunto que merece la atención de todos los actores del sector en la región.

Por último, los Pre Criterios señalan que los precios internacionales de los productos agropecuarios en los primeros meses de 2019, mostraron una tendencia ligeramente creciente, impulsada por los granos. El maíz, por ejemplo, presentó un incremento moderado en sus precios debido a los aumentos de la demanda de etanol, mientras el petróleo recuperaba sus precios.

En el caso del trigo, se registró una caída en precios con relación al cierre del 2018, esto, por una disminución en la demanda mundial que al mismo tiempo, generó medidas para limitar la oferta de países como Rusia, al limitar sus exportaciones.